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miércoles, 12 de mayo de 2010

Un enlace a una grande que no corre carreras

Tenía otras cosas que contar...
pero os dejo este enlace
que he encontrado en un blog de una amiga que
sí corre, aunque no carreras precisamente :-)

miércoles, 5 de mayo de 2010

Mi primer maratón: MAPOMA 2010: así lo viví

Cuando vi esta semana este anuncio en una marquesina pensé que era un mensaje dirigido a mí, pues ya empiezo a estar preparada para "hablar" del maratón más de cerca.
Y, además, sé que lo estáis esperando, y os lo sigo debiendo.
Así que comparezco de nuevo para ofreceros mi segunda entrega de una de las historias más felices que he vivido.
***
El primer maratón es muy diferente para cada persona, según cómo lo haya planificado, lo haya vivido, los objetivos planteados, la experiencia vivida...
en fin, un número indeterminado de factores que tendrán que ver más con cada persona que con cualquier teoría o estudio al respecto.
Con la perspectiva de tan sólo unos días post-primer maratón, necesarios para mí en la asimilación de todas las vivencias, lo que se me antoja más similar es la experiencia de tener un hijo: te han contado mil historias, te has leído libros, estudios, has observado e incluso estudiado experiencias ajenas, te planteas cómo harás tú las cosas, y mil etcéteras más... pero, como bien me dijo mi madre, y tenía razón, "hasta que no lo tengas no lo sabrás".
Y algo así siento que es esto.
En mi caso particular sabéis que lo he vivido y preparado como una relación de amor más allá de un deporte o un hobby. Lo he sentido día a día como una experiencia de vida, y ha sido todo tan bueno y tan positivo, tan feliz, que apenas casi puedo creerlo hoy e incluso admitir que se ha terminado. Tal vez influya un final inesperado, agridulce y con sensación de "inacabado".
***
Podría escribir un libro con todo lo vivido, sentido y aprendido.
No lo descarto, al fin y al cabo, ya véis cómo he titulado este blog.
Pero obviamente esta entrada no es el momento.
***
Así que he decidido abriros una ventana a mis pensamientos y a mi corazón a través de las imágenes que fui tomando antes y durante el maratón, pues finalmente decidí (y me alegro mucho) llevar mi cámara de fotos.
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lunes, 3 de mayo de 2010

Semana 12: Pre-Mapoma

Para respetar el orden cronológico y de sensaciones, he decidido hacer 3 entregas más: ésta en la que estáis que sería la semana previa a Mapoma, una siguiente con las horas previas y el desarrollo de la carrera y una tercera con las vivencias y reflexiones posteriores hasta el día 2 de mayo, que considero el "cierre" de mi historia personal con Mapoma, mi primer maratón y una de las experiencias más grandes, intensas y aleccionadoras que he vivido.
Lo que escribo hoy lo hago en este tipo de letra y lo que escribí en cada fecha correspondiente lo transcribo en cursiva, desde mi diario escrito a mano en el metro, en el autobús, en la tranquilidad de mi casa, antes de acostarme, al levantarme... sin las limitaciones de las conexiones internáuticas, desde mí a mi mano y de ahí al papel, como todavía de vez en cuando me da por seguir escribiendo...
Si tenéis tiempo y paciencia, espero que disfrutéis de la lectura ;-)
***
Las fotos que véis en esta entrada son las que tomé en mi último entrenamiento pre-Mapoma.
Ya me rondaba la idea de llevar la cámara de fotos conmigo en mi primer maratón, así que había que probar también el peso, su lugar en la mini-mochila, etc.
La foto de arriba muestra el atardecer desde el Cerro de los Locos, lugar emblemático para los amantes de la Dehesa, en especial los corredores, y compartido también con los ya conocidos "caóticos".
El lugar elegido para los dos entrenamientos suaves de esta semana no podía ser otro para mí, estando en Madrid: la Dehesa de la Villa, el lugar más cercano a mi casa dentro de lo más parecido a mis orígenes leoneses en los Pinos.

Y con vistas a Madrid, la sierra y la A-6, a la que hice un guiño en recuerdo a mis amigos leoneses que pronto estarían aquí y a los que desde allí sé que también nos animarían.
Me gusta mirar la A-6 y enviar mi "saludo" mental al "noroeste peninsular".

Escaleras desde el Cerro de los Locos al Paseo del Canalillo, que tamibén recordarán los "caóticos"


Martes, 20 de abril
1h10, por el Paseo del Canalillo y vuelta por asfalto.

Miércoles, 21 de abril

Motivación de hoy: Julieta:
Tecolinha a Julieta (4 años) : ¿Vas a venir a verme a mi primera maratón?
Julieta: Sí, y ¿sabes qué? Cuando vayas peor te voy a animar muchisísimo. Y cuando vayas muy peor, muy peor, más peor que antes, te voy a animar MÁS QUE ANTES.
(...)
Siempre que te veo corriendo estás muy guapa y quiero que te pongas trenzas.

***


Jueves, 22 de abril


45´de trote suave, cómodo, por el Paseo del Canalillo, haciendo las fotos que véis en esta entrada.
Disfrutando y de "despedida" hasta después del maratón.
Se me hizo de noche, como véis en las fotos, y al final corría sin ver el suelo.
No conviene correr por la Dehesa más tarde de las 20:00. Había como 4 personas corriendo por allí. Al finalizar, me llama un comercial de Movistar, Miguel, que me acompaña saliendo del parque, estirando y hasta el metro (me vino genial, lo reconozco, porque no había un alma en medio de la oscuridad), entre risas, compartiendo costumbres, informaciones varias sobre terminales, i-phones, etc., y haciéndonos casi amigos. Él me deseó suerte para Mapoma y me llamaría en 15 días, para lo del terminal y esas cosas por las que me había llamado inicialmente, y yo le recordaría por ser la persona que me llamó después de mi último entrenamiento previo.
***
Por la mañana había ido a la Feria del Corredor. Olvidé el D.N.I., y me "salvó" el abono transporte y el carnet de las Bibliotecas de Madrid :-)
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Por la tarde, buscando "alternativas" al mono-tema que ocupa el 90% de mis pensamientos estos días, decido ir a graduarme la vista después de la friolera de 7 años. Hasta se había jubilado el oftalmólogo que me graduó entonces.

Viernes, 23 de abril

Claro que me acuerdo que es el día del libro, S. Jorge, el cumpleaños de una amiga... pero Mapoma sigue ocupando mi mente y mi cuerpo: segundo día de pasta, pollo, ensaladas, agua a todas horas... y en otro intento de "hacer otras cosas" que me distraigan, otro recado pendiente: cortarme el pelo. Aún así, tampoco fui capaz de no contarle a la recién conocida peluquera mi plan para el domingo. En parte, para evitar que me echara cualquier "potingue" tipo cremas, lacas, etc... ¿para qué? Si vengo a cortarme el pelo simplemente porque me hacía falta y, ya puestos, para llevar "menos peso" el domingo.
Cuando la peluquera oyó la palabra "mapoma" comentó: "ah, sí, algo oí...", desde una distancia que me pareció abismal, y que me hizo pensar: "Ah, pero, ¿es que puede haber gente que no LO SEPA, que MAPOMA es este domingo?. ¿Es MAPOMA un simple "algo más" entre lo que estará sucediendo en Madrid este fin de semana?"

Sábado, 24 de abril

Duermo apenas 5 horas. Demasiado poco. Me había acostado algo tarde, y como normalmente me levanto a las 6:00, sé que no voy a ser capaz de volverme a dormir. Ya noto la alerta pre-"emociones fuertes". Decido no comerme la cabeza con el asunto y ser práctica: me pongo a hacer las mochilas para el ropero: zapatillas de recambio, bolsa de ropa y bolsa de comida. Y compruebo que todo cabe en la bolsa de plástico que debo entegar en el ropero (no admiten otra). Cabe. Perfecto.
Meto el chip en una zapatilla, los calcetines en la otra, repaso lo que voy a ponerme el domingo (MAÑANA)
¡Qué sensaciones!
Es cierto, tenían razón, la semana previa a tu primer/a maratón es INCREÍBLE.
He intentado compararla a otras experiencias previas vividas: finalizar una carrera universitaria, un doctorado, un matrimonio, una oposición, una hija... son los hitos que me vienen a la mente, con ciertas similitudes, pero grandes diferencias.
Sin duda, son sensaciones nuevas, incomparables.
No sé qué sentiré, cómo lo haré, ni si lo conseguiré.
Pero si logro cruzar esa meta sé que no seré la misma.
***
Después de todos estos pensamientos mientras preparo las cosas, me voy a "cambiar el chip" otra vez con la Orquesta de la Universidad Rey Juan Carlos, preparando un Concierto en el Auditorio Nacional del que otro día hablaré.
Durante el ensayo, recibo la llamada de Saturnino, hablo con él y con Servando, luego con Ángel... y llego a tiempo a la Feria del Corredor para hablar con Ángel y Amelia y recibir sus inestimables consejos. Allí me encontraré también con Pedrín.
Pero todo esto pertenece a las HORAS PREVIAS A MAPOMA, que contaré en la siguiente entrega.

***

miércoles, 28 de abril de 2010

Mi Mapoma: primera comparecencia

He visto vuestra preocupación en la anterior entrada y, aunque esta mañana he sacado cinco minutos en el trabajo para contestaros allí, comparezco de nuevo para hacer mis primeras declaraciones.
En primer lugar, reitero mis agradecimientos por vuestros ánimos y preocupación pre y post-Mapoma. Siento no haber podido contar nada antes, pero creedme, no he podido.
Aún en este momento y desde el domingo sigo en Mapoma, sigo en el sábado, el domingo y el lunes. Asimilando lo vivido, lo sentido y lo aprendido, que no es poco.
Como ya esperaba y me habíais anunciado, mi primer maratón ha sido impresionante, me ha enseñado muchas cosas. No es sólo que no lo olvidaré. Es también que siempre vivirá conmigo. Está conmigo. El sábado en la Feria del Corredor, los consejos de Ángel y Amelia, claves para garantizar el éxito, la quedada del domingo a las 8:00, los encuentros casuales, el ambiente previo... Me faltó gente por conocer en persona y saludar, espero que en otra ocasión nos encontremos.
Iniciado el maratón, o la maratón (aún no lo tengo claro, sigo sintiendo que es masculino para mí), hay dos momentos claramente diferenciados: hasta el km. 35 y después de él.
Pero tengo tanto que contar, tanto que compartir, que no podría hacerlo ahora. Necesito tiempo. Tiempo para dormir y para que la mente recoloque tantas sensaciones y emociones vividas.
Para colmo el ordenador de mi casa no quiere trabajar, he tardado una hora en entrar en el blog de Santi a hacer un comentario y ni pude entrar en el de Miguel-ítaca (en el mío os contesté esta mañana desde el trabajo) y he tenido que bajar a un ciber a hacer esta "comparecencia pública" que os debo.
A pesar de todo, el lunes escribí esto a mano, que comparto con vosotros hoy:
Lunes, 26 de abril
Mapoma, mi primer maratón, ha sido:
mi amigo, mi guía, mi maestro.
Me ha enseñado
a correr con cabeza, a disfrutar cada kilómetro como si fuera el único.
Durante la carrera
he conocido y reconocido a vari@s corredores, he hablado con ell@s, de otras carreras, he hecho fotos, me han hecho fotos, me he reído, he saludado a amig@s y familia fuera de la carrera(Donato, Julieta, Javi, Santi, Josemi, Ana, Hita, ¡qué buenas sorpresas!), he animado a otros corredores como nunca lo había hecho dentro de la carrera y he cuidado de quien nunca pensé que tendría que cuidar. Y Mapoma me ha enseñado a hacerlo. Y, lo más importante: estamos bien, sin lesiones ni consecuencias negativas, que era el objetivo.
He cruzado la meta oyendo el nombre de mi entrenador y el mío,
y con ganas de volver,
de estar siempre,
de vivir siempre,
de correr siempre.
Mapoma me ha abrazado y me ha enseñado que sé correr, con el cuerpo y con la mente, y que sé cuidar de mí y de los demás.
Me ha enseñado a entregarme y a entregar mi energía a los demás, sin importarme la marca, o acabarlo o no.
Me ha enseñado que la meta no está en el kilómetro 42.195.
Porque por encima de cualquier carrera, de cualquier reto, de cualquier sueño, siempre, lo más importante es la VIDA.
Y Mapoma me ha dado momentos de vida.
Me ha elevado por encima del espacio, ha detenido el tiempo, lo ha vuelto atrás, adelante, he renacido y me he hecho más fuerte, más grande, más mujer y mejor persona.
No puedo hacer más que seguir disfrutándolo y pensar en el 2º Mapoma, que será diferente, sin duda.
Volveré y volverás. Volveremos.
Felicito a la Organización, a los voluntarios, a los puestos de avituallamiento, al público, a los corredores, a los fisios y al samur por una labor impagable.
Y (n)os felicito a tod@s por haberlo vivido.
Enhorabuena, compañer@s.
Enhorabuena, Madrid.
Sin duda, no es un maratón cualquiera
***
Compartidas estas primeras impresiones, habrá más. Aún queda "chapa" y fotos, así que id reservando paciencia y minutos de "aburrimiento".
Besos a tod@s.
¡Os quiero mucho!
¡Gracias!

jueves, 22 de abril de 2010

GRACIAS

Hay muchas formas de dar las gracias.

De darOS

las gracias.

Hoy, he elegido ésta.



***



lunes, 19 de abril de 2010

Mapoma, últimos kilómetros

Domingo, 18 de abril, 9:00, salida de la estación de Recoletos.
Los dos de amarillo al fondo a la izquierda iban corriendo, sí.
***
Como os comenté en la anterior entrada, ayer fui de caminata desde el Paseo de la Puerta del Ángel hasta la cuesta de Alfonso XII, para reconocer el terreno y "saborear" de antemano lo que me espera el 25.

Creo que ha sido una buena idea, porque no conocía ciertas calles y ahora por lo menos sé lo que hay. No sé si será peor o mejor, pero al menos, si alguien me pregunta dónde quiere que esté para darnos ánimos, ya sé bien lo que le voy a decir:

¡el Paseo Imperial!

No sólo por estar en el km. 36, sino por ser la calle más fea del recorrido (con perdón) y encima cuesta arriba. Si algún lector vive por ahí o tiene amigos allí, sería de agradecer una charanga, un cuenta-chistes, música a todo volumen... lo que sea para distraernos de esa calle que, la verdad, me pareció... bueno, ya lo he dicho, tampoco hace falta ahondar en la herida.

De la caminata, he dejado fotos comentadas aquí, sobre todo pensando en si hay alguien que, como yo, no conocía esa parte del recorrido, pueda hacerse una idea.

***

De mi experiencia del domingo, recomiendo también probar el despertador y el tiempo invertido desde donde penséis llegar.

Por ejemplo, a mí no me sonó.

No me preguntéis por qué. No lo sé, pero no me sonó y llegué a las 8:55 a Recoletos.

Hay que tener en cuenta que el transporte público, tanto trenes como metro, no tiene la misma frecuencia los domingos. Son cosas que sabemos, pero no está de más recordarlas por si tenemos algún error de cálculo.

***

Lo que comento de los baños y posibles cafeterías o tiendas de avituallamiento, espero no tener que usarlos, pero a veces surgen "imprevistos" y a más de uno he leído que ha necesitado un bar en mitad de una carrera, así que no está mal saber dónde habrá algunos abiertos.

***

Y, finalmente, un deseo:

si el 25 hiciera el tiempo que hizo este domingo, ya sería la felicidad completa para comenzar:

día nublado, ligeramente húmedo, ambiente fresquito sin llegar a estar frío...

Por pedir, que no quede...

domingo, 18 de abril de 2010

Mapoma: Semana 11

Martes, 11 de abril
Por motivos laborales cambio las series de día y hoy toca:
1h10´por el Parque de Santander y vuelta por asfalto a casa. Total, unos 14 kms. a buen ritmillo, en progresión, empezando a unos 5´50´´ y terminando a 5´38´´, con muy buenas sensaciones y ganas de correr más.
De nuevo con lluvia, mochila y dos pruebas más: un gel isostar de manzana y estreno del chaleco-cortavientos que nos regalaron en la media de León. Las dos cosas muy bien. Al chaleco le puse un velcro en el bolsito interior y caben las llaves. El gel es más "natural" que el powerbar, aunque da la sensación de "menos chute". Parece que te tomas un zumillo con trozos de manzana.
Jueves, 15 de abril
16´de calentamiento (me va fenomenal este tiempo de calentamiento, no creo que haga más para Mapoma)
+ 3 series de 4.000 en la pista de Alcalá: 24´48´´ / 22´14´´ / 21´39´´
+ 10´42´´ de recuperación por la hierba.
Total: 1h35´y unos 16 kms.
Al terminar, un chico que también ha estado haciendo series me pregunta qué tal y conversamos un rato. Hará su tercer maratón el domingo, siguiendo el plan de Gavela y me dice que con las series que he hecho es seguro que consigo mi objetivo de acabar mapoma a 6´/km. También me habló del chico fallecido en la media de Madrid y me dio algunos datos sobre sus circunstancias que redujeron un poco el desasosiego que yo tenía con respecto a este tema.
Sensaciones:
Hoy he sentido algo nuevo, diferente. La palabra con la que finalizo el entrenamiento de hoy es EMOCIÓN. Una emoción extraña, al saber que era el útimo día de series antes de Mapoma. Ya al comienzo pensaba: "bueno, hoy tienen que salir bien seguro, son las últimas, así que hay que darlo todo". Me animaba con las vueltas pensando lo mismo: "son las últimas, son las últimas".
Los últimos 400 metros fueron especialmente emocionantes y, al final, una sensación indescriptible, que apenas me dio tiempo a reflexionar por la conversación iniciada posteriormente. Fui a ducharme, a estirar, cambiarme, camino del autobús... y esa emoción no se iba. No puedo explicarla con acierto. Tenía ciertas ganas de llorar de emoción. Pero ¿llorar por qué? ¿Porque se acaban las series? (¡si debería estar dando botes!), ¿porque ahora es cuando siento realmente que mapoma está cerca? Es una mezcla extraña entre melancolía e ilusión. Melancolía porque acaba la fase de entrenamiento e ilusión porque se acerca el momento esperado, entrenado, buscado, el momento de la deseada ¿"recompensa"? Porque pase lo que pase, estar en esa línea de salida (bueno, más que línea, "mogollón") ya será una recompensa. Poder decir (o creer) que estoy preparada para correr un maratón ya es también un premio. Si sale bien, mejor. Pero si no me sale o sale peor de lo esperado tampoco sentiré que he fracasado. Analizaré las circunstancias y actuaré en consecuencia, pero ahora siento que el trabajo está hecho. Tal vez lo más difícil, aunque sé que la prueba "real" durará 4 horas y media aproximadamente. Pero no es menos cierto que las horas de entrenamiento han sido más, en días diferentes, con mil variables y opciones amenazando con impedir el entreno.
No encuentro razones por las que pueda salir mal, pero confío en estar preparada para "lo que venga".
Sábado, 17 de abril
1h30´por la Dehesa de la Villa, a un ritmillo tranquilo de 5´50´´, respirando la primavera tras la lluvia (¡menudo tormentón, pensé que no podía!) y disfrutando del olor de árboles mojados, del atardecer rosado sobre el oeste, mirando hacia la A6 y recordando a mis amigos de León, esperándoles a ellos también para reunirnos en la carrera esperada. Viendo ardillas y caracoles, en una soledad tranquila apenas rota al cruzarme con escasos corredores, un par de paseantes y Julieta y Donato que fueron a animar dando un paseo (Fue Julieta la que me enseñó los caracoles, ¡qué grandes!)
Pruebo de nuevo la mochila y dos cosas nuevas: comer un plátano y un sobre isotónico disuelto en agua. Todo bien, sobre todo el plátano, ¡esto sí que es natural!. Compruebo que la mochila se mueve y se cae un tirante cuando va vacía, y que no es nada difícil masticar el plátano mientras se corre. Ya pensaré lo que llevo en esa mochila, porque todo lo que he probado no creo que se pueda ni deba comer
:-)
Domingo, 18 de abril
Ensayo general para Mapoma, horarios, desayuno, llegada a Recoletos y reconocimiento del terreno desde Puerta del Ángel hasta el inicio de Alfonso XII, unos 8 kms. de caminata oliendo a Mapoma, respirándolo, visualizando sensaciones y dejando instrucciones y ánimos sobre el asfalto. Espero contaros detalles próximamente.
Total semana 11: 4h15´y 45 kms. aproximadamente.