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miércoles, 21 de octubre de 2009

CCCCC: fotos pre-carrera

Como Picassa no me hace caso y yo ni me aguanto las ganas de cumplir con mi deber inexcusable de reportera gráfica (caótica, pero cumpliendo, eso sí, que no se diga luego...), aquí va la primera entrega con las fotos pre-carrera comentadas.
A falta de Picassa, bueno es el blogger, ¿no?.
Si pudiera poner un bocadillo, le pondría a Javi: "Ospi, ¿qué se traen estos?"
Excepto Piedad, prudente ella donde las haya, todos dimos cuenta del ya tradicional "dopaje" de las caóticas. Para que luego critiquemos por ahí a los profesionales... ¡confesémoslo de una vez!
¡Los caóticos clandestinos también nos dopamos!
Ahí están todos con sus vasitos. Fíjense en el recipiente, ya casi vacío...
Confirmado: se doparon.

Los efectos aún no se notan.

Ana, esta vez de bici-escoba-avituallamiento-asistencial, ultimando detalles técnicos.

Algunos insisten con el dopaje en plena calle.

Escaleras arriba, camino del "gran momento"

Qué buena pasarela, con rampa y todo para las bicis.
Al fondo, los frondosos árboles de la Casa de Campo diciendo: "cómeme, cómeme"
Ambiente pre-carrera
(esto lo he copiado de las fotos de páginas oficiales de carreras importantes, lo confieso :-))

Impresionante salida, ¿eh?
El dopaje aún no había hecho su efecto, fíjense en la seriedad del momento...
Y quédense con esta imagen, que las que vienen serán caóticamente diferentes.
¿quieren más?

domingo, 18 de octubre de 2009

27 de septiembre: CCCCC

CCCCC

Son las siglas de la CARRERA CAÓTICA CLANDESTINA CASA DE CAMPO, celebrada en Madrid el pasado domingo 27 de septiembre de 2009, con gran éxito de participación.

La serie de carreras bajo la denominación “caótica clandestina” no tiene parangón en la Comunidad de Madrid y desconozco si lo tiene fuera de ella. Cierto es que he asistido sólo a dos convocatorias, coincidiendo con los dos últimos equinoccios, como es su costumbre, pero no es menos cierto que, como ya comentáramos algunos corredores durante la espera por el resto (se espera a que lleguen todos, sí), cada vez están siendo menos clandestinas y, por supuesto, menos caóticas.

En esta ocasión el maestro de ceremonias fue un tal “Sr. Palillo”, que no sólo preparó el recorrido, sino que ejerció de “guía turístico” durante todo el trayecto y paradas (sí, hay paradas), lo cual es de agradecer muy mucho, sobre todo para una desconocedora de los lares correriles de la Casa de Campo. Lugares como “el puente de las Garrapatas”, la famosa “Tapia” o el “Cerro Garabitas”, de los que había oído hablar en incontables ocasiones a diferentes “pandillas correriles” se mostraron por fin ante mí como lugares “reales”, y pude disfrutar de todos ellos con un guía de excepción y unos compañeros de carrera también de excepción. ¡Muchas gracias a todos por una mañana así!

Nota1: Clasificación llegados a LA SALIDA:
Convocados a las 9:45
Al no quedar claro quién llegó primero (que si “yo estaba en el coche”, que si “yo pasé con el coche buscando aparcamiento”, que si “estábamos aquí”...) comparten primera posición:
Tecolinha, Alfonso Bunny, Pedro y Piedad. Hora: 9:15-9:25
Santi 9:35
Josemi: 9:40
Pablo: 9:47
Javier: 9:49
Ana e Hita: 9:57
Eduardo: 9:58
Nota2: por varios problemas técnicos no he podido incluir ni una foto. Picassa no me funciona, desconozco los motivos, pero hace un tiempo que no puedo subir fotos a ninguno de mis álbunes. Y para colmo ahora, tras una hora cambiándome de ordenadores en el ciber para que me reconozca el puerto, blogger tampoco me deja subir fotos. ¿qué está pasando?, ¿internet detecta mi falta de forma y no me admite ni para subir fotos?, ¿alguien sabe qué le pasa a Picassa? (no es broma, aunque podría ser el título de otra entrada, al menos rima)

domingo, 4 de octubre de 2009

Mi bici de ciudad

A petición de algunos lectores, os pongo unas fotos de la bici que uso para ir a trabajar ahora.
(Pablo, espero que te sea últil)
Este es el cierre que permite plegar la bici por la mitad.

Éste es el que pliega el manillar, muy útil y práctico en el tren sobre todo.
Es el que más utilizo, junto con los pedales.


Sillín que baja por completo o se quita.

Pedal plegable, muy útil para no tropezar en los tránsitos,
torniquetes y transporte al subir y bajar del tren.
Es muy sencillo de plegar, porque sólo es apretar una lengüeta y girarlo.
Parece que no tiene importancia, pero realmente se nota que la bici ocupa mucho menos espacio por los lados.
Como véis, doblando el manillar y metiendo un poco la rueda entre un asiento lateral y la espalda del siguiente ocupa sólo el espacio de un viajero, pues yo me puedo sentar donde está la mochila y aún queda otro libre. Es decir, que si el tren va lleno, puedo ceder el asiento de la mochila y mi bici sólo ocupa mi asiento.
Y ello sin plegarla del todo.

Y, como se puede observar, queda sitio de sobra en el pasillo para pasar.
¿mola?
;-)
Nota: si estáis pensando en compraros una, me han dicho que una de las cosas más importantes es que tenga buenos cierres, pues es por donde suelen fallar. Las típicas ofertas de los centros comerciales no son recomendables porque los cierres y los cambios suelen ser bastante malillos. Y, respecto a los cambios, sin duda, CON marchas, es algo muy práctico también en la ciudad. ¡Y Madrid tiene cuestas por todas partes!



miércoles, 30 de septiembre de 2009

De "salvabrazos" por los trenes

Ayer casi me da algo, esto de ir con la bici en el tren tiene que a veces no tienes sitio y te quedas a la puerta del último vagón, para no molestar a nadie... y salvar algún que otro brazo.
Pues ya sabéis lo que pasa cuando pita el tren y se cierran las puertas... que siempre hay alguien que se empeña en entrar... ¡mientras se están cerrando las puertas! Y ayer me quedé boquiabierta al ver a una chica entre las dos puertas. Tuve que tirarle del brazo (el derecho) y el cuerpo para ayudarla a entrar del todo. Pensé que con eso sería suficiente, pero el otro brazo (el izquierdo) se quedó fuera. El tren estaba ya a punto de arrancar, así que pensé, "ospi, si arranca igual esta chica se queda sin brazo". Así que en cuestión de segundos tuve que tomar la decisión: buscar cualquier palanca de emergencia posible. Vi dos: "emergencia" y "desbloqueo de puertas", ésta más cercana. Levanto la tapa, veo una palanca y a pesar de mi inutilidad para la técnica, la muevo para el único sitio que giraba (sentido antihorario). Bueno, la verdad es que la moví para todas partes, a lo bestia, venga, mira que si presencio cómo esta chica se descuajaringa el brazo... y ¡magia! funcionó, las puertas se abrieron y la chica pudo entrar.
Eso sí, el tren tuvo un retraso de 20 minutos, no sé si por ese motivo o no. Lo cierto es que las puertas quedaban semiabiertas a la distancia que las dejamos (hubo gente que incluso se metió entre el hueco, manda mecha, qué malas son las prisas) y hasta que no vino un paisano con una llave a accionar no sé qué y volver a dejar las puertas como estaban no salió el tren.
Pensé, "vaya, por una persona, todo el tren esperando 20 minutos, mira qué gracia", pero desde luego sé que hice lo correcto. No quiero pensar qué habría pasado si el tren arranca.
Ahora bien, meditación: "cuántas burradas hacemos sin pensar, por las puñeteras prisas".
Y conclusión: "más vale tarde enteros que puntuales accidentados"

sábado, 26 de septiembre de 2009

Nueva faceta: en bici al trabajo, primer día

Hola de nuevo.
Aunque madrugo un montón, me encanta ir en bici al trabajo, os lo recomiendo a todos, y después del trato recibido por diversos empleados de la red de cercanías de Madrid, más :-)) (jo, parece que me ha contratado Gallardón o Espe, pero nono, nada de eso)
Sé que cuando llegue el invierno igual la cosa cambia y tengo que ir en bus, pero de momento he combinado bici-tren unos cuatro días y me gusta mucho.
El primer día que llevé la bici, como ni controlo tiempos ni distancias (tengo un nuevo centro de trabajo, en una ciudad nueva, unas líneas de tren que no he usado antes, etc.), salí con CINCO HORAS de antelación (tenía sólo una reunión obligatoria a las 13:00), y fue una experiencia tan buena que no he dudado en repetir.
Mi preocupación era si me dejarían de verdad llevar la bici a esas horas en el tren (las 7:30, hora punta). Sabía que siendo una bici plegable sí se puede, pues si hay mucha gente a lo más que te pueden obligar es a plegarla del todo y listo, pero bueno, ya se sabe que a veces hay "sorpresas".
Cuando llegué a la estación, primera grata noticia: hay ascensor, ¡bien! y me cabe la bici sin plegarla ni subirla sobre una rueda, ¡bien!.
Bajo, salgo del ascensor, veo un guardia de seguridad mirando, paro (por si me echa el alto, al menos que no tenga que venir detrás) y me voy quitando casco, linterna, apagando la luz intermitente... dándole tiempo, vamos. Se acerca y al verme buscando con la mirada por dónde será, me indica los torniquetes más anchos. "Las bicis al fondo", me dice. "Bueno", pienso, "eso es que se puede llevar, ¡bieen!" Con la emoción me paso los torniquetes y viene detrás a indicarme: "no, no, por aquí, por aquí, con las bicis por aquí, PARA QUE NO SE DAÑE LA BICI". "¡Vaya!", pensé, "no sólo me dejan llevarla sino que además se mira el bien de la bici. Genial".
Algunas recomendaciones para "novatos":
1. Cuando montéis en una bici de las plegables, si estáis acostumbrados como yo a una de montaña de ruedas gruesas, no penséis que la sensación de que no va equilibrada es real. Sólo es eso, una sensación. Las ruedas son mucho más delgadas y pequeñas, la bici pesa mucho menos y la estabilidad es otra. Además, la posición del cuerpo es diferente. Yo di DOS pedaladas y me bajé a comprobar que no se había soltado nada :-))
2. Cuando tengáis que bajar por una escalera mecánica con ella, dos cosas: situaros cerca del sillín, por si hay que echarle mano y sobre todo: apretad al menos UN FRENO. Jobar, casi llegamos a la vía por separado, pensaba que no se me podía escapar, ya he llevado un carrito de niña, leñe, pero claro, el carrito tiene más ruedas, y más pequeñas y ¡menos distantes!. Aparte del peso del niño encima, claro... La verdad es que este punto de las escaleras mecánicas aún no lo domino, pero bueno... el otro día ya funcionaba el ascensor de bajada a la vía... ¡TODO UN LUJAZO!
3. Cuando circuléis por las aceras, mejor reducir la velocidad y sortear a los peatones que se encuentran "de cháchara" dando la espalda antes que hacer sonar el timbre. Se mosquean sin necesidad, te ponen mala cara y dudan hacia dónde apartarse... Mejor ni hacer ruido y cuando te vean ya has pasado. Al fin y al cabo, la acera es para ellos.
4. Las rotondas, mejor evitarlas. Uf, qué peligro...
5. Llevar un chubasquero siempre por si acaso. Tuve suerte el primer día, pero el segundo lo aprendí :-)
6. Llevar una camiseta de repuesto por si acaso, y ropa cómoda.
7. Buscad los torniquetes para sillas de ruedas o equipajes, por los otros no cabe ni plegando los pedales. Si tenéis abono transporte basta con enseñarlo a un empleado y las puertas se abren como si fueras un poli luciendo tu placa, jeje. Si no, pues lo mismo, sólo que lleva un poquillo más de tiempo.
Bueno, para el primer día no estuvo mal, sólo me rompí los pantalones en la entrepierna, pero es que eran de tela fina y estaban ya algo desgastados.
Es curioso, pero cuando salgo del trabajo y cojo la bici me encanta la sensación de que en ese momento acaba de verdad el trabajo y comienza el ocio. Cuando no voy en bici esa sensación no la tengo hasta llegar a casa y dejar las cosas.
Pues nada, a esperar el siguiente día de bici... :-))
P.D.1: se aceptan recomendaciones de expertos ;-)
P.D.2: GRACIAS, Pedrín & Co., me habéis hecho un regalo maravilloso, muacs.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Mi vena bióloga: no quepo en mí de gozo

Tras una semanita en Madrid, sin poder salir a correr NI UN DÍA, NI UNA TARDE, NI UNA MAÑANA, llego a León y el sábado por la mañana me sale la vena "bióloga" durante la preparación de unas rutas que ando tramando y que en breve compartiré. Bueno, la verdad es que tanto gocé con lo que vi caminando y lo que me enseñó Nuria (que es bióloga de verdad, ya os la presentaré cualquier día), que no me aguanté y lo tuve que contar aquí.
Y no quepo en mí de gozo por varias razones:
1. La ruta de esta mañana me hizo sentir de nuevo mi gran interés por la naturaleza y a pesar de dejar patente de nuevo mi ignorancia al respecto, también dejó claro que me sigue encantando el monte (claro, ya sabéis el dicho...)
2. Porque vuelvo a constatar que Madrid y León están tan cerca...
3. Porque POR FIN MAÑANA saldré a correr de nuevo. Bueno, cuando leáis esto ya será domingo, así que tendré que decir POR FIN HOY.
4. Porque me ha tocado en suerte el lunes para volver a salir a "rutear" por aquí.
Por cierto...
Si ampliáis la fotografía de arriba veréis lo que creo que es una tarabilla sobre la encina.
Es precioso verlas oteando el paisaje, como queriendo controlarlo todo, incluso algún que otro corredor con el que me crucé por los caminos y que me recordó que ya me toca...
:-)

viernes, 4 de septiembre de 2009

Apurando los días desde el amanecer

Como me quedan pocos días por estos lares leoneses, apuro los amaneceres, las mañanas y las tardes, ya casi haciendo que cada hora sea un acto de despedida, este año con la suerte de haber podido alargar el verano arañando unos días al mes de septiembre. Circunstacias especiales en el trabajo lo han permitido, por lo que no se pueden derrochar las oportunidades... Así que últimamente me está gustando más madrugar, y si es para hacer deporte, más.
Así he visto León esta mañana minutos antes de salir a correr.
No había podido hacerlo desde el pasado domingo, así que las ganas ya empezaban a ser desesperantes. El premio, además de poder salir unos 50´, fue este amanecer espectacular sobre la ciudad. Lo que véis al fondo no es el sol, sino la luna, en una "puesta de luna" espectacular.
Si queréis saber más sobre por qué estaba tan grande, tan naranja y tan baja, podéis leer más aquí