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viernes, 14 de agosto de 2009

Sigo por aquí...

Sigo por aquí dando guerra, no me he olvidado de mi blog ni de mis pacientes y silenciosos lectores y tampoco he dejado de correr, lo que ocurre es que estoy liadísima con este curso de Dirección de Coro y Canto Coral que estoy organizando y que por cierto os recomiendo encarecidamente. Nuria Llopiz es genial, buenísima cantante y gran pedagoga. Yo he tenido la suerte de conocerla como profesora de canto y también la he escuchado en concierto y es una gozada, como profesional y como persona. De Ángel del Palacio casi no puedo decir nada, porque es uno de mis mejores amigos, así que soy menos objetiva, pero también lo he tenido como director de coro y es genial, sin duda un gran músico y una maravilla como director.

También estoy trabajando en una gran ilusión que tengo en este proyecto llamado ActiEd León, al que desde aquí os invito. Normalmente no suelo hablar de trabajo en este blog, pero después de esta sesión de astronomía viendo las Perseidas anoche siento hoy la necesidad de compartir la felicidad de poder llevar a cabo sueños. Si tenéis algunos de esos sueños que parecen imposibles, utópicos, irrealizables, muy costosos o los llamados "locuras", de esos en los que parece que sólo vosotros creéis... no los dejéis a un lado o muy alejados. Y antes de descartar la lucha, escuchad esas voces interiores y recordad la pregunta que da título a este blog: "¿por qué no?" Ya veréis que a veces no podéis responderla, y quizás sea ese el momento de decir que sí.

Como no sé cuándo volveré a tener un ratillo para asomarme otra vez tranquilamente, y aprovechando este "momento de reflexión" no quiero despedirme sin anunciar también que otra gran ilusión tras la que ando estos días es la formalización del "club". Como sabéis, "A correr que son dos días" existe desde hace algún tiempo. Aún no ha tenido su "presentación oficial", pero ya ha organizado algunas "grandes" carreras, como son, la I Carrera Popular y Punto y La I Carrera del Año y Punto. En breve espero poderos dar más noticias :-)

Y en estas andamos...
Besos, salud, suerte y... ¡a correr que son dos días!

Nota1: Saludos especiales a un nuevo amigo que también corre, uno de mis "lectores silenciosos", por lo que yo no conocía y que, casualidades del destino, vino ayer a ActiEd a ver las Perseidas y... ¡se encontró con Tecolinha! Era yo, sí, era yo, jeje, en sandalias en lugar de zapatillas :-))

Nota2: El otro día compartí podium con Ana Isabel Alonso, jajaja. Necesito tiempo para contarlo, también estuvo Sonia, hija de Saturnino, amigo y asiduo de este blog. Saludos a todos. Por cierto, fue en Losada, si queréis saber más, echad un vistazo a sus blogs: Saturnino, Sonia, L.A. y Crazysoul, que imagino estará preparando también la crónica de la que fue su mejor marca personal. Xuás, un gran pueblo el tuyo :-))
Nota3: La fotografía de arriba es una variedad de malva. La hice esta mañana mientras corría buscando caminos para ADCorre2. Saludos especiales también a la futura "junta directiva" de ese gran club que está a punto de nacer "oficialmente".

lunes, 10 de agosto de 2009

Curso de Dirección de Coro y Canto

Si estáis interesados en un Curso de Dirección de Coro y Canto
tenéis toda la información aquí

viernes, 7 de agosto de 2009

El Arenal III: final

No hizo falta ambulancia. La sandía, el zumo con frutas que me dio Pedrín, la cerveza... y no sé cuántas cosas más del avituallamiento hicieron las labores de "reanimación". Cuando volví a ser persona (como dice Xuás), me acerqué a saludar de nuevo a Hita y Espirulina, ahora acompañados de Abe, frescos ellos como rosas, y comentando "mi estado". Tampoco a ellos les pasó desapercibida mi cara cuando me vieron. Gracias por los ánimos. Vamos a recoger la bolsa del corredor, impresionante como siempre, y mientras Ana va a recoger lo que le ha tocado en el sorteo me tumbo cerca de la entrega de premios (no sólo los de la competición en sí, también había sorteo de jamones sin fin) y con la inestimable ayuda de Pedrín-fisio comienzan las tareas de recuperación: tumbada en un murete estirando y reponiendo fuerzas. Este es un momento necesario de calma en el que pienso, sobre todo, en la cena...

Buscamos a nuestros amigos durante el sorteo de jamones, pero no sé dónde se han metido todos, así que nos vamos por el coche y de ahí a recoger las cerezas que habíamos encargado en la cooperativa (cerraban a las 22:00 y ya estábamos cerca).

Vamos a cenar a una casita rural y coincidimos en la terraza con dos atletas de Cartagena, Toñi y Juan Ernesto, que nos invitan a compartir mesa con ellos. La agradable cena y conversación hace que reponga definitivamente las fuerzas. Hay mucho de qué hablar, de ésta y de otras carreras de nuestros calendarios.

Volveremos al Arenal... y volveremos a correr pronto :-))

Saludos a todos, y mucho ánimo para los vecinos del entorno afectados por las llamas del incendio. Esperamos que todo vuelva a la normalidad lo antes posible.

Enlaces a otras crónicas de esta carrera:


Toñi y Juan Ernesto también lo cuentan en la página de su club




martes, 4 de agosto de 2009

El Arenal II: carrera y llegada a meta

... pues sí, llegaron a tiempo, que digo a tiempo, ¡¡les sobraron 4 minutos por lo menos!! jajaja. Una vez cambiados en el lugar donde dejé el coche en situación de semi-abandono, volvemos corriendo a la salida (ventaja de dejar el coche a t.v.), y seguimos por donde pensamos que vendrían en el coche ya "esprintando" nuestros amigos. Pedrín lo identifica, sí, sí, confirmado, es éste, ah vale, vamos a la salida, andan por aquí. Efectivamente, los veríamos, no así a Abe, a quien tb esperábamos ver, pero que veríamos luego en la carrera (bueno, nos adelantó como un galgo, jejeje)

Así que entre saludos, abrocha zapatillas, y suerte-nos vemos, salimos. Advierten que han cambiado algo el recorrido, por lo que será más corta y parece que el calor no va a ser tan fuerte como el año pasado... todo apunta a que no ha de ir mal...

El primer km. me lo paso concentrada en no tropezar con nadie (éramos pocos, pero muy juntos) ni con el suelo, empedrado en un tramo a la salida del pueblo. Llevo el pie derecho mal, hace unos días que me duele por bruta al abrocharme los cordones en un entreno con cuestas por los pinos, así que voy muy pendiente de no retorcérmelo. Hago 5´37´´ en este primer km.
A la salida del pueblo se gira a la derecha y en seguida viene la cuesta abajo por camino de tierra tan reseco (este año también) que los corredores que van delante desaparecen entre una neblina marrón cual corceles en peli western y música tipo "tiro-ri-ro-riiiii" Aquí sí que decelero, yo misma me freno por miedo a retorcerme el dichoso pie y de nuevo un "tiro-ri-ro-riiii" me anuncia el paso de pares y pares de compañeros adelantando por la izquierda y por la derecha. Me preocupo de no hacer caer a nadie y oigo el viento en mis oidos, silbando un "clandestinooooosss" y pasa sin piedad un aguerrido jinete con las crines recogidas en una coleta sobre una camiseta naranja: "¡cómo se nota el curso de carreras por montañaaaa!", le grito. Pero él ya se ha perdido entre la niebla de tierra, no le volvería a ver hasta la meta. Miro el crono y flipo: ¿cómo he podido hacer este segundo km. cuesta abajo en 6´15´´? Bueno, a ver si recuperamos ahora, venga, vamos a perder el miedo al retorcimiento... pero el pie sigue molestando algo más de lo previsto, sigue el camino de tierra, con subidas y bajadas, y hago el km. 3 en 6´10´´. Pedrín me pregunta varias veces qué tal, le preocupa el ritmo lento que llevo. La verdad, las sensaciones no son de ir tan despacio, y lo único que llevo mal ahora es el pie y que me duelen los cuadriceps, pero por lo demás no va mal. Lo peor está por llegar.


El km. 4 discurre con subidas y bajadas, ahora se suma más calor y más cansancio, más de lo normal y hago este km. en 7´13´´. No me puedo creer lo que marca el crono, pero parece cierto. Siento sed, calor, mucho calor, un calor raro, como si quemara el cuerpo, y en la cuesta del km. 5, la grande, empiezo a pensar qué pasa si me desmayo por ahí. Ya sé que no son pensamientos demasiados positivos, pero no sé por qué, de repente me visualizo en el suelo, con mucha sed, como un pájaro que se está muriendo de sed, sacando la lengua y todo y pienso: "joer, pues no hay agua hasta dentro de un km., cuesta arriba, aunque Pedrín corriera por agua y volviera, igual palmaba..." Por otro lado me planteo caminar, como a tantos que veo y adelanto a ritmo "cámara lenta", pero pienso que entonces es peor, pues más tarde recibiré el agua. Pienso que igual para otra vez no es mala idea llevar agua y visualizo un cinturón de esos que llevan botellines pequeños colgando, y que siempre me he preguntado para qué los llevan... y hoy lo he entendido. Así que con todos estos pensamientos cuando veo al final de la cuesta el avituallamiento, mi único objetivo es llegar, llegar, llegar, aunque sea así de despacio: 8´52´´, pero llegar, a donde sea, pero llegar, acabar la cuesta, acabar la sed... mientras bebo por la botella mi ojo derecho ve UNA FUENTE y a un chico metiendo la cabeza... UNA FUENTEEEEEEEEEE. No me da tiempo ni a planteármelo, ni a avisar a Pedrín, no sé ni si dije algo, directamente me lancé a la fuente a lavarme la cara, las manos, beber, parar, mojarme el pelo, la cabeza... sentía el cuerpo como si fuera una sartén tan caliente que al echarle agua lo único que consigues es bajar la temperatura un poco pero que aún sigue ardiendo. ¿Por qué tengo tanto calor? Si en realidad tampoco he sido demasiado consciente de la temperatura... iba tan pendiente del pie que yo creo que el calor fue haciendo su trabajo en silencio, jugando "al despiste". No sé cómo será lo que llaman "un golpe de calor", pero me puedo imaginar algo parecido si llego a estar más tiempo sin agua. Al ver mi estado lamentable, cual perro lamiendo bebiendo vorazmente de la fuente, se acerca uno de la organización a ofrecerme otro botellín de agua extra. Le digo que no, al fin y al cabo, si tengo la fuente... y sobre todo porque no quiero que no llegue el agua a otros que vengan detrás (no muchos, pero algunos aún quedan). Bebo, contra todo consejo y teoría, hasta que ya no puedo más. Pero es tal la sed y el calor que siento que estoy en una situación de emergencia por sobrevivir. Dejo la fuente y camino un rato en llano para retomar fuerzas. Ya no sé si bebí más, me mojé ni qué hice, sólo recuerdo el comienzo del descenso como el final del infierno, o al menos, la luz de la esperanza. Tardo 6´47´´ en el km. 6. Creo que hubo alguna cuesta más, yo la verdad, no recuerdo mucho de subidas, sobre todo recuerdo la sensación de las bajadas, y de pensar en aguantar lo mejor posible, ahora ya sin miedo a desmayos, sé que habrá otro avituallamiento, y he bebido tanto que sí aguantaré. Pedrín me pregunta varias veces qué tal, le contesto "sobreviviendo" y hago el km. 7 en 6´25´´. Hace mucho que no me preocupan los tiempos por cada km., eso no es importante para mi dadas las circunstancias. Queda poco, oigo a Pedrín que me anima diciendo que queda poco, en un tono que me recuerda a los médicos cuando eres pequeño y te van a poner una inyección, o algo así... La verdad es que pienso que, a pesar de todo, me da pena que se acabe la carrera, pero creo que en realidad lo que me da pena es no haberla disfrutado como quería y se merecía el recorrido. Hasta el km. 8, subiendo al pueblo, por asfalto y con la increíble animación de la gente, hice ahora 5´55´´. Las ganas de llegar, el empujón del público y el deseo de al menos devolverles algo de lo mucho que dan animando así hace que baje tan sólo por segunda vez en la carrera de 6´/km. Haré los últimos metros añadiendo 2´11´´, siendo la marca final de 55´32´´.


En la llegada recuerdo mucha gente gritando y animando de nuevo, la visión de Hita y Espirulina aplaudiendo y Pedrín a mi lado preocupado por mi estado al terminar. Lo segundo, la sandía. Sólo tengo ojos para la sandía, así que me apalanco como un perro de nuevo junto a ella y empiezo a comer sandía, raja tras raja, y a tirar las mondas al contenedor. Ni recuerdo cuántas rodajas de sandía comí, yo creo que por lo menos cuatro. Pero es que ni agua, ni zumos, ni refrescos... sandía, como un perro desesperado sin moverme del sitio, sandía y más sandía para recuperar fuerzas. Mientras, miro la ambulancia y me pregunto si hay alguien cerca...

domingo, 2 de agosto de 2009

8 km. El Arenal I: pre-carrrera

Sábado, 25 de julio de 2009

El Arenal (Ávila)

Una semana después de haber admirado estos parajes, y tras conocer que tan sólo tres días después de la carrera iba a haber un incendio importante en la zona, aún se encoge un poquillo el corazón al pensarlo.


Llegamos a El Arenal por la mañana hacia el mediodía, y lo primero que hicimos fue parar en la cooperativa y encargar varias cajas de cerezas. Interesantes explicaciones de cómo se recogen, cómo las seleccionan, las miden, las colocan en cajas... y una degustación de tres tipos diferentes de ellas que hizo imposible resistirse... mmmm, recién recolectadas están impresionantes, de verdad, es "otra fruta", sin duda.

Con la emoción de las cerezas, casi se me oldivaba que podíamos recoger ya el dorsal, así que nos dirigimos al mismo sitio del año pasado, y los retiramos. Cuando nos dieron las entradas para la piscina casi me olvido que teníamos previsto ir a conocer Guisando, pueblo que nos habían recomendado visitar, así que guardé otra vez la entrada de la piscina por si daba tiempo luego...
Vamos a Guisando, que al parecer tiene muchas cosas que ver y decidimos ir a las piscinas naturales más famosas de por allí, al lado de un camping en la zona más alta del pueblo, a las faldas de algunos montes de Gredos. Bueno, más que piscinas, son pozas, pero sí es cierto que es un paraje muy bonito, aunque este sábado de julio estaba bastante lleno de bañistas del camping. Parece que cubre en la zona central, y hay espacio para nadar y todo, así que, con la mente en el triatlón y las ganas de un bañito, allá que meto... los pies y media vuelta... ¡Dios, qué fríiiiiiiaaaa! Imaginaba que recién llegada de Santa Pola notaría la diferencia de temperatura en el agua, pero estoooo, uuuuuf, esto no es una temperatura diferente, esto es OTRO MUNDO. Me recordó a la niñez en los ríos leoneses tipo Esla o el Cantábrico asturiano, pero PEOR. También me acordé de Pirineos, y algún que otro lago con nieve alrededor, pero nono, tampoco. Intenté reponerme del susto pensando estas cosillas, que si ya me había metido en otros sitios aquí también podría, que si los demás lo hacían yo podría hacerlo también... y saltó la alarma cuando pensé en el triatlón: ospiiiii, que la temperatura del agua también puede estar fresquita, jejeje, y no podré parar a todos y decir: "un momento, que yo me meto poco a poco..." Empecé a preocuparme por el asunto y después de un rato de cotilleos y comentarios varios con Pedrín, decido intentarlo de nuevo. Qué digo intentarlo, si vuelvo la segunda vez me meto sí o sí. Así que voy para allá, pies, tobillos y la sensación esa de corte-navaja a media pierna con cosquilleo que sube hasta la nuca, al tiempo que "mi otro yo" dice: "no pares, sigue, como si nada", y "mi yo" intenta disimular y enderezar el cuerpo que se retuerce, pensando: "jdr., esto va en serio, qué fría está, su p. m., cómo puede ser esto posible, dios, disimula, disimula, que estos niños se van a descjnr al verme pasar...". Así voy avanzando, lentamente, como si ese fuera mi ritmo de paseo deseado... hasta que llega la hora de la verdad: la cintura. Uy, uy, uy... empiezo a dar muestras evidentes de que aquello está frío de verdad: el típico movimiento con las manos sumergidas formando semicírculos, removiendo el agua como si ello hiciera que calentara... (lo hace más gente, que me he fijado...), miradas asesinas a niños que juguetean cerca, por si alguna micro-gota te toca la mitad del cuerpo seca y hace que tiembles haciendo un giro brusco, pierdas el equilibrio, caigas a lo bestia y te dé el síncope ya... Nada de disimulos, venga, a remojarnos poco a poco los brazos, la nuca, la cara... como cuando éramos pequeños, venga... ni por esas. Sí está helada, sí. En esto que miro a mi derecha y veo a un chico que abulta el doble que yo, piel blanquita, bañador playero recién estrenado... y por las caras y su forma de avanzar noto que tenemos algo en común... efectivamente, nos miramos y no tarda en comentar: "ufff, qué fría está ¿no?", "Hombre, por fin alguien sincero, no soy la única, vaya, me alegro, al menos...".
Miro a Pedrín, fuera del agua, mirando en derredor, pienso que aburrido de mi tardanza, así que, venga, no vamos a hacerle esperar, vamos a meternos YA. Una, dos y... YA. No sé por qué esta sensación de que se te corta la respiración y te tienes que salir inmediatamente. Ná, venga otra vez.. lo mismo. Está helada. Recuerdo el Esla, cuando mi madre gritaba: "está que corta". Ahora entiendo la expresión con mente de adulto. Es que corta la respiración, qué bárbaro, y eso que estamos en julio, si llegamos a estar en marzo... Después de tres o cuatro intentos por fin consigo nadar seguido pudiendo respirar al mismo tiempo... así que ahora sí que sí, vamos a remojarnos un ratillo. Baño fresquito donde los haya, agua limpia, eso sí, pero con la sombra del triatlón escapándose como una cometa cuya cuerda se desliza entre los dedos. Pienso: "así no podemos empezar un triatlón, está claro". En fin, mejor verlo antes que no en el primero...
Comemos a la orilla de otras pozas más tranquilas, y bajamos al coche, nos despistamos un pelín, y para El Arenal. Al final no vemos Guisando, pero otra sombra acecha: el aparcamiento. Recuerdo el año pasado cómo se puso el pueblo de coches, y la suerte que tuvimos al llegar a la hora de comer y tener sitio... y cómo estaba el pueblo y las carreteras de acceso una hora más tarde... Efectivamente, llegamos al Arenal hora y media antes del comienzo de la carrera y ¡oh, infierno! mejor no recordar las vueltas, las cuestas y los líos para estacionar. Hubo algún momento en el que llegué a decir: "pues que llamen a la grúa, si quieren, yo por ahí no me meto", y luego dicen de Madrid... En fin. Como para moverlo de donde conseguí meterlo...
Vamos a las piscinas naturales de El Arenal (ya no hay tiempo para ir a las otras) y a falta de unos 40 minutos de la carrera nos llama Espirulina para decirnos que están de camino. Les advierto que aparquen en la carretera, en el primer sitio que puedan, de lo contrario será imposible y me pregunto si llegarán a tiempo...

miércoles, 29 de julio de 2009

MEDIA MARATÓN NOCTURNA CIUDAD DE PONFERRADA


MEDIA MARATÓN NOCTURNA CIUDAD DE PONFERRADA
Sábado, 18 de julio, 22:00

Con el miedo metido en el cuerpo aún recordando el calor de la convocatoria del año pasado, lo primero que hice al llegar a Ponferrada en el super-tren recién estrenado (ruta a Vigo, con espacios específicos para bicicletas, vagones intermedios de 12 asientos, imagino que especiales para grupos, aseo para discapacitados) después de los abrazos de rigor con Pedrín y Xuasús (“A correr que son dos días” ataca de nuevo), lo primero, decía, fue aprovisionarnos de varios litros de bebidas de diferentes tipos. La obsesión era ingerir líquido antes de la carrera, mucho, la sombra del calor y la sed del año pasado se impuso. Así que bebí de todo: agua, isotónicas, más agua... y de comer, un poco de sandía (más líquido) y una barrita de chocolate y miel. Otro error del año pasado que quisimos evitar fue cenar. Estos fueron nuestros primeros aciertos. Por otro lado, la temperatura no tuvo nada que ver con el año pasado: muchísimo menos calor este año, incluso casi vino un suave viento a agradecer nuestra presencia y dar una “no tan calurosa” bienvenida, lo cual fue de agradecer. Ambos factores hicieron que la carrera fuera mucho mejor que la tortura vivida en la anterior convocatoria.

Saludamos a algunos conocidos (hola de nuevo, L.A.), comprobé que mi hermano no estaba apuntado, oh, decepción, si nos íbamos a medir en esta carrera, cachis... le llamo y que se ha ido a Santiago de Compostela... (ohhhhhhhhh), nos colocamos los dorsales con el ritual de costumbre en este equipo (“¿me lo pones?”, “¿aquí?”, “venga, acabáis?”, “vamos, joer, que ya no da tiempo a calentar”, “eh, que yo tengo que ir al baño”...) Total, que al final, un par de vueltas y ¡sorpresa!, vemos a Santiago, nuestro amigo de Castrocontrigo, gran media este año (enhorabuena de nuevo) y le pregunto por el incendio. No ha afectado al bosque de la carrera. Bueno, al menos el año que viene lo tendremos de nuevo.

Con un poco de confusión con respecto al sentido de la salida, allá vamos. Afortunadamente, se confirma que el calor no es sofocante, así que preveemos menor sufrimiento que el año pasado. Así es, sin duda, nada que ver. Me doy cuenta más conscientemente del recorrido y disfruto más de la carrera acompañando a Xuasús en algunos kilómetros y a una niña de 8 años que allá por el 7 se nos suma y me pregunta: “¿esta es la de 5 o la de 10?”. Casi boquiabierta, le pregunto: “¿a cuál te apuntaste?”, “a la de 5, ¿voy bien?”. Tengo que pensar qué decirle, jeje, que si va bien... hombre, si te refieres que si esta es la carrera a la que te apuntaste, pues no, jeje, pero que si vas bien, joer, vas genial, venga, a ver si aguantas hasta la meta del 10 mil. Al poco tiempo se nos sumó otro corredor de Vigo que también se había apuntado a la de 5 pero que se vio bien y siguió. Pedrín tiró con Xuasús hasta su meta y da la vuelta para enganchar a la niña, dejándome tirada el último kilómetro, jejeje. A partir del 10 mil, nos quedamos solitos Pedrín y yo durante casi todo el trayecto hasta la media, que llegó bastante tranquilamente, sin ganas de que acabara, jeje. Pensé de nuevo en el mapoma, otro paso más para mi estreno en el maratón, que también habrá que tomárselo con calmilla...

A la llegada a meta, Xuasús, ya cambiado nos recibe, también la niña y su padre, un saludo, campeones y L.A., gracias por saludar, gusta encontrarse con gente conocida y sonriente al final de una carrera. Nos veremos en Losada.

Avituallamiento consistente en agua, camiseta y (ohhhh) este año sin jamones (será la crisis), pero sí con nuestro particular fin de fiesta en el coche del club: empanada de Choni de rigor, bebibles varios (este año encontramos uno llamado “Natural y Punto”) y risas continuas.
Una vez más, confirmo que me lo paso genial con estos chicos (mis chicos), y se lo grito en medio del parque post-carrera. Hay que formalizar el club YA.
Besos a los dos, guapísimos, os quiero un montón :-))
p.d.: SE ME OLVIDABA: tiempo: unos segundos por encima de las DOS HORAS
p.d.2: me gustó la respuesta de un niño que corría a su madre que le decía que más rápido al subir una cuesta: "mamá, que esto no es matemáticas"

lunes, 13 de julio de 2009

Una pregunta a nadadores y triatletas...

Sé que os partiréis de risa muchos, ya lo imagino, pero bueno, en un curso que hice la semana pasada me dijeron que nunca había preguntas tontas, así que, sin cortarme...


¿Qué opináis de nadar con una niña de 4 años agarrada a tu cuello y gritando cosas para animar, dado que nos persiguen otra niña y su abuela en una colchoneta por el mar?

¿Creéis que fortalece los brazos especialmente?

Es que pensaba, hombre, si correr por la arena (con rémora), fortalece tanto los cuádriceps y los tobillos y eso, nadar con Julieta a mi espalda, ¿hará que cuando me quite "la mochila" vaya más veloz y resista más tiempo dado el claro contraste? O, por el contrario, ¿las cervicales irán a peor?

Y otra: Huir de Julieta y su flotador en la piscina (ya la convertí en óvalo, lo que pasa es que los golpes contra las paredes de la piscina y las escaleras no molan mucho, pero bueno...)

¿A que no os esperábais estas técnicas tan vanguardistas eh? jajaja, Si alguna vez llego a ser algo parecido a "triatleta", contaré esto como parte de mi "secreto", jajajaja.

Besos, saludos, salud y suerte y... ¡A CORRER QUE SON DOS DÍAS! :-))

Próxima convocatoria: Media Maratón Nocturna Ciudad de Ponferrada

(glub, otra vez a pasar calor..., el año pasado fue lo peor de la carrera. Lástima que este año no nos den jamones, cachis...)

P.D.: La niña y su abuela no lograron pillarnos eh, a ver qué os pensábais ;-))