Seguidores

lunes, 7 de julio de 2008

Pedro Vilaroig y Orquesta URJC


Entre carrera y carrera, de vez en cuando le damos algo a la música,


cuando cuadra pop, pop, y cuando toca clásica, pues clásica.


Aquí va una de clásica:


El pasado 29 de mayo, en el Auditorio Nacional,


la Orquesta de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid,


dirigida por el toresano Ángel del Palacio, interpretó, entre otras obras,


la Obertura e Interludio del compositor Pedro Vilaroig,


que podéis escuchar y ver AQUÍ.




¡Que la disfrutéis!

sábado, 5 de julio de 2008

V CARRERA POPULAR NOCTURNA CIUDAD DE LEÓN

" CASI 4 KMS. "

La Concejalía de Deportes del Ayto. de León ha organizado esta carrera con salida a las 22:00 del viernes 4 de julio de 2008. Aunque la distancia anunciada era de 4.000 metros, parece ser que ha sido algo menos, quedándose en 3.810 metros. Una vez más, una lástima que no completemos recorrido y los tiempos personales se queden en un “casi cuatro mil”, pero qué le vamos a hacer…
Otra pregunta que me hago una vez más cuando veo los recoridos es: ¿por qué ninguna carrera en León comienza o termina en la Catedral? Ahora es un espacio peatonal, amplio, por no hablar de su belleza y lo que significa para los leoneses. Es que ni pasamos por delante. Ni en la San Silvestre, ni en la Milla Urbana (que dimos 3 vueltas a Ordoño, podíamos haber hecho una de las vueltas subiendo a la Catedral) ni en esta nocturna. Desde aquí sugiero un recorrido que pase por la Catedral, y si se instala la meta allí, mejor que mejor. Si alguna vez organizo alguna carrera por León, y me dejan, procuraré que “la pulcra” no se quede fuera.
Nos inscribimos unas doscientas personas, y particularmente me gustó ver un nutrido número de niños participando en ella. El público escasillo, pero bueno, igual es que no veía yo mucho, entre que era de noche y yo no llevaba gafas… pero tampoco se oía, la verdad, y del oído tampoco ando tan mal, jeje.

***

Sobre mi experiencia, pues muy positiva, aunque se me hizo cortísima, claro, y al finalizar sólo pensaba en seguir corriendo por el río. Quedamos el ingeniero y yo a las 20:30 en Botines para hacer las inscripciones (las nuestras y la de “el niño”), y nos sorprendió los números tan bajos de dorsal que nos daban. (28, 29 y 30). Un tiempo para algunos saludos a los niños que conocíamos y nos vamos a casa a cambiarnos para ir a buscar al “Gran Xuás” a las 21:20.
Ya comienza el mini-festival del humor: que si “¿bajo imperdibles para todos?”, que si “esta es mi camiseta oficial”, que si “ponme el dorsal, que yo no sé”, que si “esa camiseta qué va a ser color cereza, eso no es un color, es una fruta”. Oye, niño, ¿y la tuya? ¡La naranja también es una fruta!. En fin, no perdamos tiempo, el ingeniero se pone serio (menos mal que viene, qué sería de nosotros sin su templanza, orden y disciplina) y vamos bajando por la Corredera, calentando algo. Para los que conocéis León, todos sabéis que llegando a la Plaza de Toros el río queda al lado, el Bernesga, claro, por lo que os podéis imaginar mi cara de asombro al oir la pregunta del “gran Xuás” cuando el ingeniero sugirió ir trotando por “el río”, y va y pregunta: “¿qué río?”. Menos mal que él entrena precisamente por ese río, y que vive a cinco minutos de él… ¿o te referías a otro río, Xuás? Yo “me río”, sí, por no llorar… Hoy creo que soy yo la que acabé diciendo “vaya chapa” con el tema de conversación: que si "los triglicéridos", que si la alimentación, que si me sobra por aquí, que si tengo que bajar por allá, que si "alucino porque no me pusieron que estoy obeso", que si "paso de 10 kilos de mi peso ideal", que si "no puedo dejar el pan", que si "todo lo que me gusta está prohibido o es pecado… " eso sí, para no dejar de hablar de todo lo que había comido durante el día y lo que pensaba comer al final de la carrera… A ver, así no se puede, o nos lo tomamos en serio o mejor dejemos de preocuparnos por el peso… En fin, te seguiremos queriendo igual, tú por eso ná… Ah, por cierto, niño, los pantaloncitos bien eh, el “inge” tiene gusto…
A unos cinco minutos de la salida, desde Guzmán (última recta), ya le decimos al inge que nos piramos a la salida, que es tarde, cómo le encanta llegar justo a las salidas, ays qué nervios…que no llegamos… pero oh, decepción, ¿dónde está la gente? Si no hay corredores… a ver si ya ha salido… “como haya salido os mato” se oye al niño entre dientes… pero no, no, es que somos tan poquitos (doscientos, decían) que andamos por ahí dispersos… en esto que en un descuido alguien me tapa los ojos a mis espaldas… le toco la cara, barbita de tres días, pendiente en la oreja… ospi, ¿quién eres? ¡¡¡HOMBRE, EL GRAN GELOOOOO!!! ¡¡¡Y LA GRAN AMELIA!!! Con unos uniformes atléticos “pofesionales”, lástima que no haya traído la cámara, estáis guapísimos, cacho FRIKIS, jejeje. Pero bueno, para patética, aquí, la PAKETOVA, que una vez más se distrae en la salida y otro grito salvaje al oir el pistoletazo de salida. Crazysoul, te busqué pero no te hallé, si oiste un peazo grito desesperao tras el pistoletazo, esa era yo, lamentable, jajaja. Y el inge, "avergonzao", claro, me dice: “como si fuera esta la primera carrera que corres, ays”. ¿Y qué queréis? Me pilla siempre distraida, y me pega unos sustos… es que en las carreras “grandes” (es decir, muy concurridas) nunca lo oía, porque desde atrás lo único que se ve es el movimiento de la masa que tienes delante, pero claro, en estas de menos de 500, ¡sí se oye, sí! En fin, mientras me recupero del “susto”, Xuás y el inge se despegan y no los volveré a tener “a tiro” (y nunca mejor dicho)hasta el último kilómetro y medio. Además, a mitad de Ordoño me encuentro con la sorpresa de mi querido Eliseo, el gran “cartero veloz”, fundador de uno de los clubes con más solera de la ciudad y compañero también de grandes andanzas por el monte, cuya foto tenéis en la crónica de la milla… Es gracioso, porque es el compañero-sorpresa: me lo encontré por primera vez en Santurce (de Santurce a Bilbao, esa tampoco os la podéis perder, qué preciosidad de carrera…), luego en Villaquilambre, y últimamente en la Milla y en esta nocturna. Vamos juntos hasta el puente de Martín Granizo, jeje, por fin me entero de cuál es, es que ¡desde abajo es distinto!, voy oyendo a nuestro paso los constantes saludos al “¡Cartero!” y me va contando algunos trucos que tiene y corrigiendo un poco los brazos: “los llevas bien”, me dice, “pero tienes que ir más relajada”. “Dentro de 10 ó 15 kms. igual ya no los llevo tensos”, pienso, jeje.
Al pasar el puente miro el crono, van 10 minutos, calculo que andaremos por la mitad del recorrido, ¡qué corta es!. Me dice Eliseo: “Venga, coge a esa chica y adelántala". Le digo: “ No puedo… venga, lo haré por ti”. Con el cuento la adelanto y veo que Pedrín anda esperando… y Xuás despegado adelante… así que acelero, me pregunta qué tal y le digo que vamos rápido, pero otro cuento: “venga, vamos a pillar a Xuás”. Le vuelvo a decir que no puedo, pero al girar por S. Marcos pienso, “venga, va, vamos a obedecer al entrenador, nos dejaremos llevar…”. Así que pasamos a Xuás, al que veo algo cansadillo, lo ha debido dar todo en la primera mitad, como siempre, ays, para qué saldrá tan embalao… “Tipo series, venga”, me dice el entrenador, jobar, llegamos a la plaza de Guzmán, que haciendo series está más lejos que paseando, leches, y me anima con la “recta final” de Ordoño. Pienso que aún queda un tramo, y hacia la mitad nuevos ánimos del entrenador, que me dice “ya está ahí la meta”. Pienso: “qué suerte, tú que la ves”, jajaja, esto de no ver es triste, pero bueno, “¡venga, el sprint!”, le digo que sí, ¡vamos!, pero nada, otra vez me la juega el tío y decelera, así que nada, otra carrera sin sprint. Esto de emular a Indurain no mola, Pedrín, a ver cuándo esprintamos, leches…
Al final, 19´15´´17´´´, bah, no está mal para una Paketova…jejeje. Xuás, veinte segundos más y en seguida aparece Gelo, preguntándome si he sudado, jajaja, ¡pues claro!, no te digo…(gracias por los regalos, guapísimos, poco voy a “fardar” con mi gorrita jeje) y Merce, con la mochila de recambio, todo un detalle. Saludo a Eliseo de nuevo y ¡sorpresa! ¡Amor!, una de las seguidoras de este blog, que había leído que vendría y apareció a saludar. ¡Un beso, guapa! Lástima que no te animes a unirte al equipo, te echarías unas risas…
Sigo buscando a crazysoul… pero nada, tendrás que poner alguna foto más en tu blog o tendremos que llevar algún distintivo para reconocernos en la próxima, jeje, si no, no es tan fácil. Un saludo, de todos modos.
Al final, como siempre, deseando que llegue la próxima. El domingo a ver si podemos salir dos horitas y nos desquitamos un poco…
¡Saludos!

martes, 1 de julio de 2008

Amanece en Sotosalbos



Desde las 6:00 de la mañana ya clareaba, pero hice tiempo hasta las 7:00 para ir en busca de los primeros rayos de sol sobre Sotosalbos (Segovia). “¿Y por dónde salgo, si no conozco nada?”, me pregunté después de abrir y cerrar con llave la puerta del hostal. “Uy, por ahí amanece”, así que, recordando la canción de Estopa, desde el Polideportivo a la entrada del pueblo tomé una pista bien marcada que iba en dirección de un amanecer muy prometedor.
Al minuto de carrera se presentó la primera foto: el saludo del sol. ¡Por fin corriendo al amanecer, qué ganas tenía! Todo el año deseando una carrera al amanecer y me la brinda la magia de un lugar al que con razón quería llegar el Arcipreste
Sigo la pista hasta que me lleva a cruzar la carretera en Collado Hermoso (curiosa semejanza con el nombre de uno de los lugares más hermosos de los Picos de Europa, Collado Jermoso). A lo largo de esta pista he ido encontrando cartelitos que anuncian la “Cañada Real Soriana”, así que rememoro ahora la canción de Gabinete Caligari que ayer el día anterior habíamos cantado en el coche, porque desde Segovia a Sotosalbos hay que ir precisamente “camino Soria”.
Sigo la pista, pasando por delante del restaurante donde habíamos cenado la noche anterior, (La Matita) y tomo el primer desvío a la derecha. Todas las decisiones son, claro está “sobre la marcha”, según me va indicando el “instinto atlético” este que husmea y va abriéndose caminos para “seguir corriendo”.
Me doy cuenta de que por ahí está el pueblo y enseguida aparece una torre bajo una apacible cigüeña, primer ser vivo despierto que me encuentro en el camino. Había oído, eso sí, las gallinas al salir del hostal, pero sonaban más bien como un saludo lejano. Oigo a continuación unos cencerros que creo son de oveja. Los busco intentando seguir su “rastro auditivo”. Los carteles de la cañada real aquí ya no están, se ve que me he desviado. De todos modos, resultaron ser vacas, así que dejo de buscar antes de encontrármelas cerca, que las vacas sólo me gustan en la distancia (bueno, y si acaso en el plato, pobres).
Así que continúo el camino por una prometedora pista entre pinos en ligero ascenso y disfrutando de un olor agridulce que me recuerda al limón. Sería la mezcla del bosque de pinos y las escobas amarillas.
Siempre hacia arriba, cruzando “pasos canadienses” de esos que si no andas con cuidado metes el pie entre los barrotes esos y ahí te quedas… como para que cruce el ganado. En la subida hay un tentador caminito de tierra a mano izquierda, que se asciende entre una vegetación hacia el arroyo. Lo tomo, vamos a ver qué hay… Y termina en una cascada estilo “pirenaica”, pero sin paso razonable, así que media vuelta y de nuevo a la pista. De todos modos, valió la pena el intento. Pista arriba, enseguida aparece otro paso canadiense, esta vez cerrado al paso de vehículos, pero como hay una portilla de estas giratorias para permitir el paso de personas, por ahí me meto. El cierto “miedo” que tenía hasta este momento desaparece a favor de una admiración creciente del paisaje, que se va abriendo en un espectacular bosque de pinos, inmenso, gigante, perfecto en sus copas, que parecen haber sido taladas. Es un placer ir corriendo por aquí, apenas son las 7:30 de la mañana, el frescor es maravilloso, y la sensación de libertad y plenitud me llenan. “Qué bien hice en traer las zapatillas”, pienso. Lo que me trajo por allí en realidad, había sido la boda de mi amigo Pablo el día anterior, “Gracias, Pablo, elegiste un buen sitio para casarte, digno de un montañero de tu talla”.

Sólo pienso en subir, en entrar en el abrazo del bosque de pinos que hay “allá arriba”. La pista cruza el Arroyo Viejo, y desde la toma de agua se ve el nacimiento, allá arriba. Una última curva, una última subida, y Segovia allá abajo, a 20 kms. pero casi en la mano…
Veo que ya llevo cerca de media hora, 5,5 kms. a unos 8.38 kms./h. (jajaja, yo creo que es el récord de lentitud, 93 fotos requieren su tiempo), así que decido dar la vuelta, parando el crono en 1h06´08´´. El podómetro marca 9.40 kms., a 8.53 kms./h. 12.183 pasos felices por tierras del Arcipreste y su Buen Amor.
Lo más difícil de todo, la superación del rebaño de vacas que apareció en Collado Hermoso a la bajada. Es que llenaban el camino, y no tenía otra opción. De repente, me paro, las miro y pienso, “Bueno, ahora sí, o ellas o yo”. Así que saqué pecho, y entre la cámara de fotos, los gritos a la voz de “quita, vaca”, en la voz más pueblerina que se me ocurría poner, levantando manos y trotando… ¡funcionó!. Cuando las vi espantarse y girarse corriendo, sí, sí, literalmente, corriendo, uf, ¡qué alivio!. Ya hasta me daba la risa, porque es que miraban con una cara de espanto, las pobres… y ¡salían corriendo! “Hala, hala, corred, corred, que os vendrá bien”, pensaba mientras huía yo también de ellas. (Es que lo mío con las vacas no es normal, a ver si después de esto supero la manía que las tengo, jobar, es que esos cuernos, esa mirada, que no se sabe lo que se les va a ocurrir hacer…ays, qué mal).
Estiramientos junto al Polideportivo, hacia las 8 de la mañana, todo un lujo con el cantar de los pájaros en este hermoso pueblo de piedra dormido aún. En el hostal ni rastro de nadie. En la habitación, lo encuentro todo como si no hubiera pasado nada: Donato y Julieta durmiendo plácidamente, ajenos al micromundo del que acabo de volver. Hasta dos horas más tarde, ducha, desayuno, media crónica, paseo por el pueblo, no empezaría su día… “¡Ostras, Pedrín! ¡Si hoy es tu santo! Te habría gustado el entreno de hoy…”.
Pero pronto volveré por estos lares, pues tenemos planeada una ruta montañera que si la hacemos no caerá en el olvido…
¡Saludos!

miércoles, 25 de junio de 2008

I Ruta de la Avellana en Piloña (Asturias)



El domingo 22 de junio del 2008 tuvo lugar la I Ruta de la Avellana, en el concejo de Piloña (Asturias), con salida y meta en Infiesto (150 metros de altitud), pasando por S. Román, Argandemes y Biedes, con un recorrido de 10.000 metros y situándose la cota más alta en el km. 5,5 (Argademes, 290 metros de altitud).
Desde la C/. de Sol, por la margen derecha del río Piloña se inicia la carrera cuyos primeros dos kms. se hacen bajando 10 metros de desnivel, lo que favorece el calentamiento inicial para comenzar la subida. Según los datos que he ido recopilando (señales, fotos, descripciones del recorrido…), la descripción de la ruta sería más o menos como sigue:

Salida: Infiestu 150 metros de altitud (m.A.)
Km.2: Peleón, 140 m.A.
Roces, 160 m.A.
Km.3 Sotu
Km. 4 Camporeondu, pasamos de 178 m.A. a 200 en unos 500 metros
Paridu: hay una revuelta importante, a la derecha queda S. Román
Km. 5 Vilabañu
Km. 5,5, Argademes, cota más alta, 290 m.A.
Aquí comienza la bajada:
Km. 6, 260 m.A.
Km. 7, pequeño repecho y luego de nuevo bajada hasta el
Km.8, Biedes, 240 m.A.
Km. 9: Les Tercies, gran giro bajando por El Barru, 185 m.A.
Km. 9,5, 160 m.A.
Km. 10, Infiesto, 150 m.A.

Todo ello, desde mi experiencia lo resumiría así:

Comienza la carrera de forma cómoda, pues es en ligero descenso, cruzando el río Piloña para a los dos kms. comenzar una subida bastante llevadera hasta el km. 5,5, siendo el último km. de esta subida el más fuerte y menos mal que no calentaba el sol, porque de lo contrario en vez de una parada con “ducha” en el avituallamiento igual me habría agarrado directamente a alguna manguera de las hermosas casitas que por allí había. Desde el punto más alto comienza la bajada, siendo los dos últimos kilómetros bastante pronunciada, por no decir QUE DA UN CANGUIS DE LA LECHE. Bueno, yo es que después de la citada “ducha” (dos botellines de la cabeza a los pies), tenía miedo a resbalar, porque las zapatillas iban haciendo literalmente “chof, chof”, hasta el punto que cuando me preguntó Pedrín ¿qué tal?, como oía el eco del “chof chof” pensaba que venía alguien detrás y le pregunté “¿es a mi?” y claro, a quién iba a ser, si apenas venía gente detrás, ilusa de mi… Menos mal que al menos no venía el coche escoba, como en Catrocontrigo, que menuda tortura llevé en la subida, jejeje.
Los últimos metros, al cruzar de nuevo el río para alcanzar la meta, para mi fueron de lo más emocionantes, vi las banderas de Gatorade a ambos lados, el arco, la gente aplaudiendo, y encima en ligera bajadita, para favorecer el sprint (que no hice, porque no quería pasar por meta delante de Pedrín, que se empeña en cada carrera en frenarse los últimos metros para dejar pasar al que vaya corriendo con él, qué manía tiene el tío… Pedrín, para la próxima queremos sprint eh? Jeje). Como siempre, una compañía ejemplar, pendiente a cada paso, en las cuestas, con el agua, con la cámara… El pobre en la subida me debió ver tan mal que acabó cogiéndome el agua y la cámara, jajaja, si es que está claro, fiestas, trasnoches y deporte son un pelín incompatibles (un pelín sólo, jeje).
Bolsa del corredor: camiseta (tallas variadas, qué detalle), fruta, bebidas, barrita de chocolate, pastelito y ¡gel de ducha!.
Otros dos grandes detalles: polideportivo abierto hasta el último corredor (o sea, yo, jajaja. Entró una compañera de Gijón detrás, pero en las duchas sí salión antes, jeje) y el resultado de la carrera a los 2 minutos del cierre, pues tenían unos fabulosos portátiles conectados al “chiringuito” de los chips así como una estupenda impresora que hicieron posible que nos viéramos en la clasificación de inmediato. (Quedé la 5ª de mi categoría y la 8ª chica, creo, pero sólo corríamos 9 mujeres, jeje, así que bueno, yo con terminar la verdad ya me daba por satisfecha).
Los paisajes preciosos, el ambiente estupendo y lo mejor: un público de super lujo, saliendo a los balcones a aplaudir, animar, explicar cuánto falta… merecen un homenaje desde luego.
Mis tiempos:
Km.2= 9´57´´
Km.3= 15´49´´
Km.4= 22´02´´
Km.5,5= 34´57´´
Km.6= 36´48´´
Km.7= 41´55´´
Km.8= 47´41´´
Km.9= 52´50´´
Km.10= 57´42´´
Otra carrera más para repetir, sin duda.
Fotos comentadas aquí.

viernes, 20 de junio de 2008

El orden de factores

En clase de Matemáticas recuerdo la frase "el orden de factores no altera el producto". Confieso que se me daban muy mal, y desde muy pequeña he sabido que no tengo un cerebro matemático.

Lo cierto es que me he encontrado, fuera de las matemáticas, tantas veces con situaciones en las que me han recordado la frase y yo, nada, "erre que erre" constatando lo contrario. Debe de ser ese "no" que contiene la frase y que me mata, o tal vez la palabra "factores", que no es lo mismo que "elementos", "palabras", "ingredientes" y un largo etcétera. (Ya os digo que no se me daban bien).

Así, por ejemplo, si ayer hubiera metido la botella de agua en la mochila en primer lugar en vez de en último, como fue perdiendo todo el trayecto hasta el inicio del entrenamiento, sólo me habría empapado la ropa que llevaba puesta (ná, con el calor que hacía...)(bueno, los calcetines de repuesto no secaron ni al final de la hora y pico de entrenamiento), pero al menos se habrían librado el monedero, los billetes de 5 euros que tuve que poner "a secar", la agenda y el programa de las fiestas de León. ¡Menos mal que no llevaba el móvil ni el podómetro!

Otro ejemplo: cuándo comer la fruta, antes o después de las comidas. Lo que me pide el cuerpo es comerla antes, y así lo hago desde hace mucho tiempo (excepto en casas ajenas y restaurantes que me da cosa decirlo) y por algún sitio leí que el estómago trabaja mejor así (¿?).


En la ensalada: sal, vinagre y aceite. Un día me dijeron que si echaba primero el aceite formaba una película que ya el vinagre no llegaba igual a la lechuga. Así que, nada, nada, a respetar el orden este. En la cocina hay millones de ejemplos del "orden de los factores", jeje.


Las carpas de la Feria de S. Juan y S. Pedro: ¿que no altera el producto su orden? Es la primera vez que voy a vivir la experiencia "desde dentro", en la de la Asociación mexicana en León, pero ya os contaré en qué medida he percibido influencia entre estar colocados al prinicpio o al final, o entre dos carpas cuyos integrantes se llevan mal... espero que no "altere" ningún producto esto, sí...


Podría seguir, obviamente, con los ejemplos, pero tengo que ir a preparar ropa para esa carpa, actividades y otros recadillos, así que termino con la frase que ha motivado este post, y que he comentado en DANDO UNA VUELTA, para que veáis cuán diferente son la lengua y las matemáticas, dado que en la primera disciplina el orden de los elementos altera el producto:

"Recuerda que a lo largo del día de mañana te mostraremos los vídeos de TODAS LAS CORREDORAS pasando por meta TOTALMENTE GRATIS"


En lugar de:


"Recuerda que a lo largo de la mañana te mostraremos TOTALMENTE GRATIS los vídeos de TODAS LAS CORREDORAS"

:-)

QUE TENGÁIS UN BUEN DÍA


O


QUE UN BIEN DÍA TENGÁIS


(¿?)






miércoles, 18 de junio de 2008

Team Hoyt

He dudado si colocar un video sobre este extraordinario equipo en "Dando una vuelta" o aquí, pero me ha impresionado tanto que he decidido abrir una entrada para los Héroes, porque tengo la sospecha (y la esperanza) de que hay más héroes y heroinas por el mundo.

A nuestro alrededor también suele haber héroes y heroinas de diversos tipos, lo que pasa es que apenas nos damos cuenta...

Otras veces lo que sucede es que nosotros mismos también nos creemos héroes, jeje, pero eso es "otro cantar". A veces nos lo creemos, a veces lo somos y tampoco nos enteramos...

Claro que, como diría un amigo mío, "a ver, define héroe"... Y ya tenemos el lío.

En fin, si tenéis 10 minutos de tranquilidad os recomiendo que no os perdáis este video.

La verdad es que cuando veo este tipo de videos suelo pensar que todo el mundo los conoce, y que soy la última en enterarse, por lo que ¿para qué anunciarlo? Pero, bueno, lo dejo aquí para tenerlo y por si queda alguien por ahí que no lo ha visto...

Que lo disfrutéis.

lunes, 16 de junio de 2008

VIII Media Maratón de Montaña Castrocontrigo y Nogarejas

Ayer, 15 de junio, organizada por el C.D. Villa de Castrocontrigo tuvo lugar esta singular carrera que probablemente esté en el calendario de mis carreras a repetir para el año 2009.

No llega a ser una media maratón, pero ya desde aquí reiteramos lo que al finalizar la "paellada" comentamos a la Organización: sugerimos ampliarla en ese kilómetro y medio para que sea oficial la distancia de los 21 kilómetros "y pico".
Comienza la carrera en la Villa de Castrocontrigo (926 mts.), a pocos kilómetros de La Bañeza (León), en línea recta desde el famoso cruce de entrada a La Bañeza desde León. Debe de haber aproxiamadamente un kilómetro de asfalto para iniciar en seguida caminos de tierra que van ganando altura hasta alcanzar una cota máxima de 1135 metros, con paisajes hacia los montes y montañas más cercanos, entre bosques de pinos que despúes de la lluvia desprenden unos aromas intensos y reconfortantes. Hay un desnivel aproximado de 225 mts., siendo los primeros 7 kilómetros los más duros de la prueba, ya que se hacen en continuo ascenso. La característica de la "gran subida" (es decir la cuesta más larga y pendiente) es que en dos o tres ocasiones hace honra a la de cualquier subida "medio dura" que se precie, de modo que "parece que acaba ahí", pero "no es ahí, es allá", así que hala "otro poco más" de subida. Eso sí, el agua de ese primer avituallamiento al final de dicha cuesta está... mmm, y cómo refresca...
Y la alegría de la bajada desde ese punto... Aunque quede alguna subida más, ya no es nada comparado con la subidita esta del principio.
La verdad es que sería buena idea alargar el recorrido hasta completar la distancia de "la media" por el inicio de la prueba, antes de iniciar las subidas, para que así tengamos un poco más de tiempo a que las piernas calienten mejor.
***
Respecto a cómo la hice yo, pues bueno, hay una preocupante diferencia entre las sensaciones durante esos 7 primeros kilómetros y el resultado final en el crono, porque con lo mal que hice dicha subida, no sé cómo ha podido ser mi carrera más rápida, según medida de mi compañero "Pedrín", que yo acabé con las endorfinas celebrando tal orgía que como para enterarme de algo. Por supuesto, ni me acordé de parar el crono al final y el podómetro pinchó en el kilómetro 8 o por ahí, debió de ser la subida, jajaja, que le dejó a él también para el arrastre. En fin, estas fueron las mediciones:


km. 7 (225 mts. de desnivel, 1er. avituallamiento)= 43´; 6´8´´/km.


km. 13 (segundo avituallamiento)= 1h15´35´´; 5´48´´/km.


km. 18,5 (tercer y último)= 1h45´46´´; 5´44´´/km.


km. 19,5 (final)= 1h50´37´´; 5´41´´


Viendo que la carrera ha ido "in crescendo", pues estoy contenta, y más contenta por la alegría con la que la seguí desde la bajada hasta que la terminé, que eso siempre anima, como disfrutar del agua, del paisaje y de un compañero excepcional (que sí, Pedrín, que ya sé que lo de "Paketova", lo de "hoy estás flojeras" y lo de "cógeme si puedes" es todo para animar y "desde el cariño"... pero... ¡te debo unas "collejas"!, ays, al final se me olvidaron, ¿ves?, ese "tercer tiempo" con la caña y el bollu preñau de la bolsa del corredor, y el cuarto con la exquisita paella y el quinto con los tiros al basket "de propina" tuvieron la culpa, claro, me distraes...)

***

Bueno, felicidades a la Organización, porque se les ve que intentan hacerlo lo mejor posible, con mucho trabajo, ilusión y dedicación, y eso es lo importante, al margen de los premios, que, al menos para mi, siempre es lo de menos comparado a las vivencias de una carrera bonita. Y si además va acompañada de una buena acogida por parte de todos, incluidos los vecinos (la verdad es que todo el mundo era super amable, dan ganas de pasarse por las fiestas el primer fin de semana de agosto), pues mejor que mejor. Ya casi nos fuimos con un poco de corte ante tantas atenciones: nos abrieron las duchas de la piscina, bolsa del corredor con agua, bollo preñao, chocolatinas, camiseta (¡TALLA S, Y SIN PREGUNTAR SIQUIERA, QUÉ DETALLE!), buenísima paella, empanada, bebidas, frutas y encima ¡el plato de barro de regalo! Por ahora, todo un record por 10 euros de inscripción, que encima fue por teléfono en el último minuto después de hacer el ingreso en el banco. (¡Gracias, Santiago!)
***